Doug Osman ayuda a los fabricantes farmacéuticos a sacar más provecho de sus procesos
La fabricación farmacéutica evoluciona rápidamente mientras las empresas trabajan para responder a la creciente demanda mundial de medicamentos. El envejecimiento de la población, los avances en biotecnología y la necesidad de ser más eficientes generan nuevos desafíos y también nuevas oportunidades para los fabricantes.
FECHA 2026-10-16Para Doug Osman, de Alfa Laval, lo más gratificante de esta industria es ayudar a los clientes a moverse en este panorama cambiante. Trabaja con algunas de las principales compañías farmacéuticas del mundo y las apoya para mejorar sus procesos de producción, aumentar la eficiencia y llevar sus innovaciones del desarrollo a la escala comercial.
«La fabricación farmacéutica es una industria relativamente joven comparada con muchas otras», comenta Doug. «La penicilina recién estuvo ampliamente disponible hace unos 80 años, y la fabricación de insulina ha cambiado enormemente en las últimas décadas. Seguimos aprendiendo, innovando y encontrando nuevas formas de mejorar la producción de medicamentos».
Un compromiso personal con el acceso a los medicamentos
El interés de Doug por la fabricación farmacéutica nace, en parte, de su experiencia personal.
«Tengo familiares que podrían haberse beneficiado de tratamientos si se hubieran desarrollado antes o si hubieran tenido mayor disponibilidad», cuenta. «Si ayudamos a los clientes a sacar más provecho de sus plantas y procesos actuales, podemos contribuir a que más personas que lo necesitan tengan acceso a medicamentos. Eso es una gran motivación».
Le apasiona resolver desafíos de fabricación complejos, en los que la solución no es evidente a primera vista.
«Los mejores resultados suelen surgir de la colaboración», afirma Doug. «Cuando trabajamos de cerca con los clientes, hablamos abiertamente de los desafíos y analizamos los problemas desde distintos ángulos, muchas veces descubrimos oportunidades que al principio no eran evidentes».
Las tendencias de la industria, de primera mano
Trabajar de cerca con fabricantes farmacéuticos le permite a Doug ver de primera mano las tendencias que están dando forma a la industria.
Una de las que más atención atrae es la intensificación de procesos: los fabricantes aumentan la concentración del producto dentro del proceso para mejorar la productividad y aprovechar mejor sus plantas actuales.
«Aumentar la producción sin ampliar la planta puede traer grandes beneficios», explica Doug. «Con mayores concentraciones de producto, los fabricantes pueden producir más con menos lotes, reducir sus costos operativos y mejorar su sostenibilidad».
Esta flexibilidad adicional les permite responder mejor a los cambios en la demanda y aprovechar al máximo la infraestructura que ya tienen.
La intensificación de procesos, impulsada por la experiencia en separación
Según Doug, Alfa Laval está en una muy buena posición para apoyar la intensificación de procesos gracias a su experiencia en separación centrífuga.
En las aplicaciones de bioprocesamiento, una retención celular eficiente y una buena gestión del medio de cultivo son esenciales para mantener altas concentraciones celulares y maximizar la productividad. La tecnología avanzada de centrífugas ayuda a los fabricantes a retirar el medio de cultivo agotado sin perder las valiosas células, lo que mejora el desempeño del proceso y aumenta el rendimiento.
«En esencia, es un desafío de separación», señala Doug. «Ahí es donde la experiencia de Alfa Laval puede marcar una diferencia real. Poder manejar de forma eficiente y continua tanto el medio como las suspensiones celulares concentradas permite a los clientes optimizar las condiciones de operación y mejorar el desempeño del proceso».
Al ayudar a los fabricantes a aumentar las concentraciones celulares y reducir las limitaciones del proceso, estas soluciones impulsan una mayor productividad, un mejor aprovechamiento de las plantas y operaciones más eficientes.
Menor impacto ambiental
La sostenibilidad es una prioridad en toda la fabricación farmacéutica. Aunque esta industria suele verse como intensiva en recursos, muchos fabricantes trabajan activamente para reducir su huella ambiental y mejorar su eficiencia operativa.
«Muchos de nuestros clientes comparten nuestra ambición de operar de forma más sostenible», dice Doug. «Se enfocan en reducir el consumo de recursos y operar de manera responsable, y en eso Alfa Laval puede brindar un apoyo significativo».
Un ejemplo es el uso de tecnologías de un solo uso. Aunque los plásticos de un solo uso suelen tener mala fama en la vida cotidiana, en la producción farmacéutica pueden aportar importantes beneficios de sostenibilidad.
Como evitan las limpiezas exhaustivas entre lotes, los sistemas de un solo uso pueden reducir considerablemente el consumo de agua, energía y químicos, además de los tiempos de parada de la producción.
«En la fabricación farmacéutica, las tecnologías de un solo uso mejoran la flexibilidad, la productividad y la velocidad de llegada al mercado», explica Doug. «Como se reducen los ciclos de limpieza, los fabricantes pueden cambiar de un producto a otro más rápido, sin descuidar la seguridad del paciente y evitando la contaminación cruzada entre lotes».
Este cambio de producto más sencillo también permite adaptar las líneas de producción con mayor eficiencia. Con una gestión responsable, muchos materiales de un solo uso pueden reciclarse o reutilizarse mediante programas específicos de gestión de residuos, con tasas de reciclaje y eliminación responsable mucho más altas que las de otros plásticos.
Las tecnologías de un solo uso también ayudan a lanzar nuevos productos al mercado más rápido. Las plantas tradicionales suelen requerir largos procesos de construcción, validación y calificación antes de empezar a producir. En cambio, los sistemas de un solo uso por lo general se pueden instalar y escalar más rápido y más cerca de los pacientes, lo que permite a los fabricantes aprovechar mejor los períodos limitados de exclusividad de sus patentes.
«Las soluciones de un solo uso dan flexibilidad al montar nuevas líneas de proceso y pueden acelerar el camino hacia la producción comercial», dice Doug. «Además, simplifican la transferencia de tecnología a los fabricantes por contrato».
Los beneficios van más allá de la eficiencia operativa y los resultados financieros.
«Al final, una fabricación más rápida y eficiente significa que los medicamentos llegan antes a los pacientes», afirma Doug. «Ahí está el verdadero impacto».
Un gran potencial por delante
En esencia, la fabricación farmacéutica busca mejorar la vida de los pacientes. Aunque el éxito comercial es fundamental, el propósito más amplio de la industria es desarrollar y entregar medicamentos para necesidades médicas que aún no tienen respuesta.
Para Doug, esa misión es lo que hace tan atractivo a este sector.
«Muchas enfermedades todavía no tienen un tratamiento eficaz, y hay miles de fármacos candidatos en desarrollo», comenta. «Las compañías farmacéuticas siguen invirtiendo fuertemente en investigación y desarrollo, y eso abre enormes oportunidades para llevar nuevas terapias a los pacientes».
Doug también ve que la industria cambia a medida que los fabricantes se enfocan cada vez más en terapias especializadas, pensadas para grupos de pacientes más pequeños. Aunque los medicamentos de gran venta (blockbusters) siguen siendo importantes, el crecimiento depende cada vez más de tratamientos dirigidos, que requieren formas de fabricación más flexibles y eficientes.
Los avances en terapias celulares y génicas, medicamentos basados en péptidos y tecnologías de ARNm aceleran esta tendencia. Crean nuevas oportunidades, pero también suman complejidad a la producción y a la cadena de suministro. Cada modalidad tiene requisitos de fabricación propios, lo que aumenta la necesidad de soluciones de procesamiento escalables y adaptables.
«La industria evoluciona constantemente», dice Doug. «Hace cuarenta años, la producción de biológicos dependía principalmente de huéspedes como la levadura y E. coli. Hoy, los cultivos de células de mamíferos tienen un papel fundamental, y siguen apareciendo nuevos sistemas de expresión a medida que las empresas desarrollan terapias cada vez más complejas. Al mismo tiempo, vemos un fuerte crecimiento en áreas como los péptidos y el ARNm, que amplían las opciones de tratamiento para los pacientes y plantean nuevos desafíos de fabricación».
De la innovación a la producción
A medida que las nuevas terapias se vuelven más sofisticadas, los fabricantes necesitan plataformas de producción capaces de sostener la próxima generación de biológicos y tratamientos avanzados.
Según Doug, aquí es donde la experiencia en procesos cobra especial valor.
«Nuestros clientes desarrollan ciencia innovadora todos los días», dice. «El desafío muchas veces es convertir esa innovación en un proceso de fabricación robusto y escalable. Ahí es donde podemos ayudar».
Alfa Laval combina su experiencia en equipos con un profundo conocimiento de los procesos farmacéuticos para acompañar a los fabricantes en un paso eficiente del desarrollo a la producción comercial.
«La ciencia es de nuestros clientes», explica Doug. «Nuestro papel es ayudar a traducir esa ciencia en soluciones de fabricación prácticas y confiables, capaces de llevar terapias a los pacientes a gran escala».
Doug cree que esta combinación de innovación, colaboración y optimización de procesos seguirá impulsando el futuro de la fabricación farmacéutica.
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